Trabajo, sacrificio y humildad. Esos son los tres valores que más se nombraron en la ronda final del partido por el lado de Liceo Militar, pues el conjunto de Loma Hermosa había derrotado a San Carlos por 37 a 19 y transformó así sus deseos de quedarse en primera en una confirmación. 
Y de otra manera no se podía dar, había que sufrir. Porque el desarrollo del partido no le fue para nada sencillo al Milico que si bien pegó de entrada luego padeció la reacción del Carcelero que nada tenía por perder (desde hacía rato sabía que iba a permanecer en el Grupo II) y se lanzó a jugar. Sin embargo, Liceo fue copando la parada con sus forwards, que si bien son la principal arma del equipo esta vez estuvieron algo desordenados. Tal vez por los nervios, por la ansiedad o simplemente porque no estaban en su tarde aunque ese desorden se pudo disipar en algunos pasajes del partido y fue allí donde el anfitrión logró marcar diferencias con Oliva Pereyra, que aprovechó el envión de una formación para zambullirse y apoyar la primera conquista de su equipo. Luego, llegó a estar 13-0 producto de un par de penales de Nicolás Garibotti Badaró y cuando parecía que había logrado una diferencia considerable como para manejar el ritmo del partido San Carlos descontó con el try de Laporta y sello el parcial 13-7 a favor de los dueños de casa. 
En el complemento el partido se abrió, comenzaron a aparecer los espacios y los tries. El Carcelero hostigó con algunas arremetidas y le hizo pasar algunos momentos de angustia a Liceo, sobre todo con la zambullida del explosivo García Moritán. Tras esa jugada se instaló la menor diferencia de la tarde (18-14) y el desarrollo del partido comenzó a ensuciarse con algunos cruces entre jugadores. Claro, a 14 minutos para el cierre del encuentro el resultado estaba totalmente abierto y las ansias comenzaban a carcomer a los jugadores del Milico. Pero en el momento más difícil resurgió el amor propio y el corazón de Liceo Militar, equipo que pegó tres veces (Oliva Pereyra, Salaverry y Barbieri) sobre el cierre del partido para disolver todo tipo de especulación y ganar el partido ante un rival combativo. 
De esta manera Liceo cristalizó su objetivo de mantenerse en la elite del rugby de la URBA, categoría en la que jugarán por tercer año consecutivo. La historia del conjunto de Loma Hermosa había comenzado con varias derrotas seguidas y cuando muchos los daban por muerto el Milico se levantó, se mantuvo fiel a sus convicciones y vivió en la suya, en Primera. Liceo Militar (37): Matías Alonso; Pablo Barbieri, Andrés Garibotti Badaró, Nicolás Garibotti Badaró y Leonardo Falasconi; Diego Llevería y Facundo Verga; Santiago Oliva Pereyra, Juan Somoza y Javier Carella; Diego Salaverry y Maximiliano Fenner (cap); Esteban Piralli, Julián Carballeda y Sebastián Debia. Entrenador: G. Córdoba, A. Apesseche y B. Verga. Cambios: ST 17’, Gustavo Gómez Cáceres por Verga; 22’, Matías Fenner por Carella, y 31’, Rodrigo Sánchez por Debia. San Carlos (19): Arturo Rivero; Santiago García Moritán, Tomás Ramos Campo, Franco Castro Zugasti y Guido Gauto; Fernando Díaz y Joaquín Ruiz Moreno; Tomás Marzinelli, Eduardo Mercau y Alejandro Sánchez Rubio (cap); Nicolás Niermoli y Andrés Egaña; Julián Santella, Nicolás Ferrero y Pablo Laporta. Entrenadores: P. Blanco, C. Suárez y R. Matzubara. Cambios: ST 14’, Marcos De Lorenzi por Egaña y Martín Del Priore por Ruiz Moreno; 32’, Augusto Alfonso por Niermoli, y 37’, Matías Wyler por Santella. Tantos en el Primer Tiempo: 6 y 29’, Penales de N. Garibotti Badaró (LM); 21’, Gol de N. Garibotti Badaró por Try de Oliva Pereyra (LM), y 33’, Gol de García Moritán por Try de Laporta (SC). Resultado Parcial: Liceo Militar 13 – San Carlos 7. Tantos en el Segundo Tiempo: 18 y 35’, Tries de Somoza y Oliva Pereyra (LM); 26’, Gol de García Moritán por Try de él (SC), y 37 y 42’, Goles de N. Garibotti Badaró por Tries de Salaverry y Barbieri (LM). Cancha: Liceo Militar. Árbitro: Federico Cuesta. Intermedia: Liceo Militar 28 – San Carlos 29. Preintermedia: Liceo Militar 20 – San Carlos 17.
La Figura: Santiago Oliva Pereyra. Sin dudas el Negro fue uno de los jugadores más regulares de Liceo Militar en la temporada por su ímpetu, coraje, fortaleza y por su llegada al try. En esta oportunidad, apareció en los momentos más calientes del partido, apoyando dos tries, para que su equipo alcance el éxito.  Por Sebastián Maidana Fotos: A Pleno Rugby Para www.aplenorugby.com.ar
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